o poético. Ambas formas de expresión se mezclan y dan a luz a: "El Camino de las Hojas Secas", como un texto alegórico en el sentido de interrelacionar metáforas con acontecimientos reales. Este texto fue, es y será tuyo...
El Camino de las Hojas Secas
(Fragmento-Texto Autobiográfico)
Hoy, en el trayecto a casa me detuve a pensar en tu recuerdo. Era un día frío, sin embargo tu recuerdo encendió mi cara. Iluminó mi vida, traspasó mi ser y se quedó en mi corazón. Mientras avanzaba comenzé a pisar hojas de color marrón y tonos amarillentos que eran señal de que me encontraba cara a cara con el otoño.Seguí meditando, me detube otra vez. Pensaba en tantos momentos juntas. Pensé en todo lo que tuve que pasar para llegar a conocerte de verdad, en el dolor que por tanto tiempo disfracé de sonrisas para esconder mi verdadero rostro al mundo. Recordé lo mucho que me costó llegar a creer que alguien podría llegar a abrazarme sin esperar algo a cambio. Precisamente, cuando recordé eso mis ojos se llenaron de lágrimas. Pero, no eran lágrimas de angustia, eran lágrimas de felicidad. Cuando comenzé a llorar me corrí a un lugar seco, a un lugar donde no se humedecieran mis pies. Saqué del bolsillo más pequeño de mi bolso un lápiz y arranqué una pequeña hoja de una libretita que siempre ando trayendo por si me aburro en los trayectos a casa. Y me puse a escribir lo que me estaba sucediendo. Escribí con letra muy legible: "Para la Mejor Amiga de mi Vida". Sabía que esa frase era solo tuya. Jamás lo dudé. En ese momento entendí que no te cambiaría, porque para mí nada es equivalente a ti. En ese momento entendí que si Dios en ese momento me hubiera hablado y me hubiera dicho: "Hija, ¿prefieres haberla conocido a ella y estar siempre con ella o que yo borre tus recuerdos de dolor?"; yo ya tenía una respuesta. La respuesta era breve y fácil: "La prefiero a ella, Señor. Tal como es. Sin ningún cambio". Entonces comenzó lentamente a garugar. Ya era el ocaso del día. Me entumí, y cuando me quize parar observé que cerca mío había un ramillete de rosas rosadas. Observé si pertenecían a algún dueño, pero al parecer estaban solas, como yo en ese momento. Y pensé: "Así soy yo para Jesús, cuando me ve triste y angustiada riega con sus lágrimas mis pétalos y vuelvo a sonreir". Me alegré y le di gracias a Dios por haberte conocido, por haberte puesto en mi camino. En ese camino que a medida en que iba caminando se iba destruyendo por detrás y se iba construyendo poco a poco a medida que avanzaba. Escribí nuevamente en la hoja pequeña: "GRACIAS POR EXISTIR". En ese instante metí la hoja doblada sobre la libretita y guardé el lápiz en el centro del espiral. Y antes de disponerme a pararme me limpié una mancha de tinta negra que había derramado mi boligrafo sobre mi pantalón de cotelé, me arropé el abrigó y miré la fotografía que me había dado con el mar de fondo y que yo la había convertido en un separador de libros. Era ella, no habían dudas. Era ella, la amiga fiel. La amiga que nunca me dejó pese a las tormentas que pudieran venir sobre nuestras vidas. Era ella, la de la mirada profunda, la que tenía miedo a encariñarse más porque pensaba que la iba dejar un mal día (...).
Para ti:
La Rosa de la Memoria
I
"Usted es una flor para mí.
Mi flor Alejandrina,
Una flor de estirpe
que arranqué de un matorral una noche;
Que aparté entre las Rosáceas para mí
Y le puse por nombre Rosa.
Yo fui tu niña, la niña de tus ojos.
Por los poros con los que olías mis pasos,
Que ceñian mi caminar;
Te sonrojaste al ver que con mis manos
Aún adoré tus espinas.
Crecí con dolor.
Llevé grilletes de angustia que pausaban mi caminar
Por tu pradera.
Tu pradera ya era dueña de mí,
De mi voluntad.
II
No bastóme darte un nombre,
Pues, te ceñí de apellido y
Poética te puse por acompañante.
La niña coja murió,
Su piel a perfecta cambió y revistió su ser
De otra forma humana semejante en sentir,
Pero no en proceder (...).
IV
Cuando te rocié con el llanto de mis ojos
Por primera vez te sanaste del polvo
Que cubrían tus pétalos color rosa.
Desde entonces, dicha fórmula te dio vida.
Y de mis lágrimas brotó un poder
Que me decía que todo se hacía con amor (...)".
(...) Esto era lo especial que tenía para ti, hoy.
Una rosa rosada es símbolo de amistad, de hablar sin engaño.
Es símbolo de agradecer a alguien muy especial por un favor.
Aunque no tengo una flor para darte,
te pido que aceptes este regalo especial (...).
